No hace demasiado tiempo que dedicamos uno de los artículos de este blog a las posiciones básicas del ballet, una de las primeras cosas que tratamos de enseñar a los alumnos de nuestra academia de danza en Moncloa, Madrid. Si en aquél nos centramos en la forma correcta en la que deben colocarse los pies, en esta ocasión vamos a referirnos a las cinco posiciones básicas en la que se colocan los brazos.

Cuando hablamos de las posiciones de los brazos es importante señalar que las manos deben estar relajadas, de esta manera se evita que los pulgares se separen del resto de los dedos, un error muy frecuente en los alumnos más novatos de cualquier academia de danza en Moncloa, Madrid. La primera posición de brazos se adopta formando un óvalo con los brazos ligeramente estirados hacia adelante. Los codos levemente flexionados permiten que las puntas de los dedos se aproximen hasta casi juntarse.

La segunda posición se adopta moviendo los brazos hacia los laterales sin llegar a estirarse completamente. Con un ligero arqueo en hombros y codos daremos una sensación cinética. Partiendo de la segunda posición, con los brazos hacia los laterales, basta con levantar uno de ellos por encima de la cabeza manteniendo la flexión del codo y sin que el punto más alto supere la línea de la cabeza, y esa es la tercera de las posiciones.

Para a cuarta posición bastará con que el brazo que teníamos hacia el lateral volvamos vuelva al lugar que tenía en la primera posición, hacia el frente. Por último, en la quinta, ambos brazos forman un óvalo en el que se enmarca la cabeza colocando las manos por encima de la línea de los ojos.

En el Estudio de Danza Stylo sabemos que quien domina las técnicas más básicas del ballet será capaz de dominar todos los estilos de baile.