Publicado: 23 de Febrero de 2012 a las 16:34

Belén fundó la escuela en 1985 exactamente en el mismo lugar donde se encuentra ahora. Tiene una larga trayectoria como bailarina y sobre todo, una clara vocación pedagógica que con mucho trabajo y voluntad ha podido desarrollar.

En la escuela tienen una oferta de clases bastante amplia, desde el trabajo técnico de la danza como es el ballet clásico, la danza contemporánea, el flamenco, como también ritmos más modernos: funky y hip hop / danza urbana, y la parte lúdica está cubierta con las clases de sevillanas, bailes de salón, latinos, caribeños y danza del vientre principalmente.

El perfil del alumnado es igual de variado como los estilos y en su mayoría, amateur. Las clases se agrupan por edades y por niveles. Tiene clases de niños desde los 4 años hasta los 60.  La media es de gente joven, estudiantes, por lo general pero claro, en estos 30 años han pasado por la escuela varias generaciones del barrio, gente que empezó de jovencita que luego se ha casado y ha tenido hijos y Belén puede decir con orgullo y además dice mucho en su favor, que aquí tiene a las tres generaciones.

Aunque el lenguaje de la danza clásica es el francés, en los grupos infantiles y juveniles de danzas modernas (Funky, Hip-hop...) las clases se imparten en inglés y español, contribuyendo así al programa de  inmersión lingüística. Un valor añadido que Belén desea en su estudio de danza.

Belén comenzó a ir a baile cuando su madre vio que era un niña muy inquieta y así, a los 7 años comenzó en el Conservatorio de Madrid donde hizo la carrera de Danza Española y Ballet. En la juventud estudió en la Escuela de Martha Graham de Nueva York y luego siguió formándose en Madrid con diversos profesores internacionales. Cuando era joven no paraba de bailar e hizo su propia compañía y funcionaba más o menos bien, el problema fue la distribución porque había que mover los espectáculos y en esto no tenía mucha experiencia, además compaginar esto con la escuela era demasiado y como los bailarines carecen básicamente de subvenciones pues había que sacar dinero de algún lado, así que decidió centrarse en la escuela que además le apasiona reservando el escenario para sus alumnos.

En cuanto a escuelas, hay muchísimas pero no tantas como peluquerías y ella se diferencia por una cuestión muy sencilla que dice jugar tanto a favor como en contra, la escuela es pequeña; de ambiente familiar, y solo tiene una sala. Los grupos son reducidos de 6 a no más de 13 personas lo que hace que el trato sea muy cercano y la pedagogía muy personalizada. La desventaja es que tiene un aula y muchas veces, las madres de los niños le han dicho "¡ay, qué pena! que no tengas una clase más porque mientras los peques dan clase nosotras podríamos hacerlo paralelamente." Cuando era más joven sí que pensaba que era una pena no poder estirar las paredes y hacer más salas pero ahora, como dice Belén, está más tranquila "existencialmente" y no necesita tanto, se ha dado cuenta de que en épocas como éstas, puede reducir costes de una manera más sencilla que otras empresas. Le intenta sacar mucho rendimiento y esto también implica trabajar muchas horas. A las 10 de la mañana ya tienen el estudio abierto y acaban a las 22.30 de la noche, dan clases a mediodía también e incluso sábados.

Muchos de sus alumnos son del barrio pero esto no significa que estar en internet no sea imprescindible para Belén, tiene la página desde el año 2000 y le funcionó desde el principio. Opina que ha sido una auténtica revolución. A ella le sigue funcionando fenomenal y aunque lo normal es que la gente busque por proximidad, horario, precio... hay gente que se hace verdaderas gincanas por la ciudad recorriéndose todos los estudios de danza que ha encontrado en internet para ver cuál les gusta o encaja mejor. Internet es una ventana para quien esté mirando al otro lado de la pantalla. Además, ella hace un seguimiento serio de dónde le llegan los clientes y un porcentaje muy alto de nuevos clientes le vienen por este medio.

En cuanto a curiosidades, tiene un alumno sordomudo que baila fenomenal y se guía por las vibraciones de la música, además se fija en quien tiene mejor ritmo de la clase para tener mejores referencias. En cuanto a referentes en la danza Belén tiene varias: Martha Graham como pionera del contemporáneo porque supuso un paso más en esta disciplina y además, Belén todavía sigue aplicando su técnica. Martha era coetánea de Pilates, de hecho se conocieron y trabajaron juntos por lo que los ejercicios de Pilates a Belén nada nuevo le descubren.

También admira a Pina Bausch, para ella ha sido la persona que mejor ha sabido llevar los sentimientos a escena, esto lo empezó la Graham pero considera que Pina Bausch lo ha sabido transmitir perfectamente. En España también ha habido gente muy buena como Carmen Serna, "una institución en danza contemporánea" y que además, ha ayudado a crear una cantera de bailarines contemporáneos muy importante. Las instituciones apoyan poco o nada a las compañías de danza o a las escuelas, pero en Madrid hay unas cuantas muy buenas y prueba de ello es que internacionalmente tenemos muy buenos bailarines profesionales.

En Stylo transmiten la danza con pasión y entusiasmo porque aquí aman tanto la danza como les gustaría que nosotros la amáramos y seguro que lo consiguen.